México.- Tras el rechazo de su ambiciosa reforma constitucional en la Cámara de Diputados, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el resultado no representa un fracaso para su gobierno. Por el contrario, la mandataria anunció que el próximo lunes enviará un «Plan B» legislativo con el que busca materializar su política de austeridad en el sistema electoral mediante cambios a leyes secundarias.
¿En qué consiste el nuevo «Plan B»?
Al tratarse de reformas a leyes secundarias, el Ejecutivo solo requiere de una mayoría simple (la mitad más uno) para su aprobación, un escenario mucho más favorable para el oficialismo. La presidenta adelantó que la nueva propuesta se concentrará en tres pilares territoriales:
- Austeridad Local: Reducción de «privilegios» y presupuestos en los Congresos de los estados.
- Recorte de Regidores: Disminución del número de representantes en diversos ayuntamientos para optimizar el gasto municipal.
- Democracia Participativa: Fortalecimiento de las consultas populares a nivel estatal y municipal.
“Nuestra lucha sigue siendo que el recurso público se vaya a la gente y también fortalecer la participación ciudadana”, precisó Sheinbaum, sugiriendo que incluso el presupuesto de los partidos podría someterse a consulta pública.
Cambios en la Revocación de Mandato
Un punto disruptivo en el Plan B es la intención de flexibilizar la revocación de mandato. Actualmente, este ejercicio debe realizarse obligatoriamente en el cuarto año del periodo presidencial; la propuesta de Sheinbaum busca que el titular del Ejecutivo tenga la facultad de decidir si se lleva a cabo en el tercer o cuarto año.
El destino de los ahorros
La mandataria fue enfática en que el espíritu de la reforma es la redistribución. Los recursos excedentes que se obtengan de los recortes a las instituciones electorales y partidos no regresarán a las arcas generales, sino que se plantea canalizarlos directamente a:
- Atención de problemas municipales.
- Infraestructura estatal.
- Programas de servicios públicos federales.
Con el envío de este paquete legislativo el lunes, la administración de Sheinbaum busca cerrar el capítulo de la reforma constitucional y abrir uno nuevo que, aunque de menor alcance legal, promete un impacto directo en la estructura política local de todo el país.







