Tras el atentado contra la vida del periodista Ciro Gómez Leyva, vuelve a la luz de los reflectores el estado de vulnerabilidad en el que se encuentran los periodistas mexicanos y el poco intereses del gobierno actual para garantizar y crear mecanismos de protección a su vida, nos encontramos en una situación donde la libertad periodística es causa de persecución, ataques y violencia política, pero que podemos esperar si el propio el titular del Ejecutivo Federal en cuanto se siente bajo la lupa periodística, arremete ferozmente en contra de los comunicadores en sus mañaneras.
México es considerado uno de los países más peligros y mortíferos del mundo para el ejercicio periodístico, desde el primero de enero del año dos mil veintidós han asesinado once periodistas y atentado contra muchos más, siendo este año el mas mortal en la historia de nuestro país, como lo señala la organización de defensa de periodistas Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Ahora bien, en este sentido en qué situación nos encontramos si los actores políticos utilizan indebidamente su foro, para pronunciar discursos de odio, para genera división entre los ciudadanos e incitar la violencia por el simple hecho de no compartir los mismos ideales políticos. En la política nada es coincidencia y esto me lleva a pensar que el ataque en contra del periodista Gómez Leyva, puede tener matices mas oscuros de los que percibimos a simple vista, un trasfondo político.
Entonces, solo nos queda preguntarnos …
¿Será este acontecimiento una consecuencia de la política de odio que profesa el Presidente de la Republica a la oposición o una artimaña del grupo conservador para desprestigiar la estrategia de seguridad del gobierno actual y posicionarse rumbo a las elecciones del 2024?
Solo nos queda esperar y averiguarlo.






