Siguen pegando los recortes que el Gobierno federal está haciendo; casualmente, a los estados próximos a tener elecciones. Lo que le pasa a Coahuila es algo que pasará a la historia, sobrevivir a una pandemia sin apoyo federal fue algo milagroso; la Administración estatal tuvo que echar mano de sus propios recursos para salir avante pero sacrificando, por ejemplo, importantes obras de infraestructura que se tenían proyectadas.
Pero ahí no acabó la cosa, tan solo en el primer semestre de este 2022 la federación ha recortado más de mil millones de pesos a la entidad y se espera que en los últimos seis meses del año se presente una situación similar o peor. Insisto, casualmente a meses de uno de los comicios más importantes para el presidente AMLO, pues Coahuila representa el último bastión priísta.
Al Mirón le contaron que las próximas elecciones para elegir a los secretarios sindicales de maestros se está poniendo cada vez más candente, los actuales líderes están echando toda la carne al asador para seguir robando; perdóneme usted, me traicionó el subconsciente, quise decir para seguir a cargo del gremio magisterial. Sin embargo, hay un movimiento de maestros hartos de los malos manejos que están tratando de hacer todo lo posible para que las cosas cambien; se dice que ahora la base es la que va a decidir y si le soy sincero ojalá así sea, pero lo dudo mucho por que de ser así imagínese la cantidad de tranzas que saldrán al aire.






