Se enojó Tania Flores, alcaldesa de Múzquiz, por las críticas que recibió de algunos medios de comunicación tras haberse grabado en plena inundación y muy a su estilo, soltando lágrimas para conmover a sus seguidores.

Las críticas no tienen nada que ver con su género sino con su actitud protagonista, apostando al sentimentalismo en lugar de asumir una actitud de trabajo y de firmeza, ante el desastre.

Los ciudadanos eligieron a su autoridad municipal, sea mujer o sea hombre, que se grabe para generar más inseguridad que seguridad. Pero la munícipe gusta del protagonismo en redes sociales y no hay para atrás.

El Mirón se asomó en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, donde hay ocho aspirantes a la rectoría; son demasiados, pero todo indica que habrá una rectora: Roxana Cuevas Flores. Ojalá que enderece a la UAAAN, caracterizada por los paros de labores y la poca proyección de sus estudiantes.

Al interior del magisterio se hace más grande la bola de nieve contra Carlos Moreira y hasta el dirigente nacional Alfonso Cepeda, a quien tiene bien torcido por la clínica de lujo que le construyó a su hijo para canalizar a maestras y a maestros, con cargo al presupuesto del gremio.

El negocio es redondo, llevas a la quiebra a las clínicas del magisterio y construyes una clínica, para canalizar enfermos ¡Y bingoooo! el negocio está planchado.

También a cambio, se entregan las dirigencias de las secciones cinco, 35 y 38 y el compromiso de no rascarle a los actuales dirigentes a pesar de que ya hay expresiones de protesta porque no les han pagado el fondo del ahorro. Viene la sacudida al magisterio de Coahuila. Al tiempo.