Ricardo «El Tigre» Mejía sigue siendo el factor de división y de enfrentamientos entre Morena y el PT.

La llamada izquierda está peor de desgastada que en la pasada elección de gobernador del estado.

Ahora la candidata a la Alcaldía de Saltillo por el PT, Diana Hernández,  denunció por violencia de género al padre de Alejandra Salazar, quien salió en su defensa y pidió a los petistas que abandonen a Mejía y se regresen a Morena.

Al mismo tiempo, «El Tigre» envía mensajes de que el PT es la 4T, pero pide que voten solo por el PT, así o más el nivel de cinismo.

Pero también, al mismo tiempo, Cecy Guadiana un día sí y el otro igual despotrica contra Luis Fernando Salazar, quien finalmente quedó en primer lugar en la fórmula de candidatos al Senado, con lo que perdiendo ante Miguel Riquelme y Bárbara Cepeda, ya es senador.

Morena trae su propio merengue de división y pleitos, y ahora se suma como siempre el PT de Mejía para llevar agua a su molino, diría el exgobernador priista Enrique Martínez y Martínez.

Y todo ese encono, pleito y desunión sucede en el instante en que la candidata presidencial por Morena, Claudia Sheinbaum, afronta su peor momento de campaña política como resultado del último debate. Todavía falta el último el 18 de mayo.

La cosa está color de hormiga para los morenistas que no acaban de unirse y de aprender de la tunda que les puso en la elección anterior el hoy gobernador Manolo Jiménez.

Para acabarla de amolar para ellos, el Partido Verde ya se sumó al pleito orquestado por los intereses de cada grupo y sin vísperas de solución.

Muy caro le ha salido a Morena aceptar al «Tigre» experto en dividir y provocarle ahora graves problemas a su exjefe Andrés Manuel López Obrador y a la candidata Claudia Sheinbaum.