Aún y cuando haya intervenido el INE, la marca de narcopartido para Morena ya se adentró entre los ciudadanos y pesará mucho en su contra en la próxima elección intermedia del domingo 5 de junio del año que viene.

Se posicionó por la reacción natural de la opinión pública hacia todos los escándalos, donde aparecen señalados los políticos de Morena.

SÍ, líderes de la oposición han usado el término narcopartido, como es natural y lógico en una competencia por el poder, simple y sencillamente, porque antes de ser gobiernos, los morenistas prometieron no aliarse con los delincuentes y salieron peor.

Ante esa realidad que el INE no puede borrar con un dictamen contrario a la libertad de expresión, convertido en censura, la palabra narcopartido ya es la marca de identidad de Morena.

No puede ser de blancas palomitas o de anticorruptos o de defensores del pueblo, como nos lo vendieron para llegar al poder.

El crecimiento del tráfico de drogas, la inseguridad creciente, el huachicol fiscal, las obras faraónicas, la corrupción y la impunidad asociadas a la camarilla de AMLO y a sus hijos dictan todo lo contrario.

Morena se ganó a pulso el mote de narco partido y así irá en la próxima elección para renovar 17 gubernaturas, el Congreso, alcaldías y los poderes legislativos en todo el país, menos en Coahuila.

La mugre no se quita acallando voces como la de Rubén Moreira, Jorge Romero, Alejandro Moreno, Vicente Fox, Felipe Calderón, entre muchas y muchas otras figuras de la oposición.

Recuerde que el mote de narcopartido llegó desde antes, en clara alusión al expresidente de las mentiras, la corrupción y la impunidad.

A principios del 2024, medios estadounidenses publicaron que el crimen organizado le dio mucho dinero para su campaña política y que Andrés Manuel López Obrador agradeció entregándoles el país entero.