El escándalo del narcopolítico Rubén Rocha y sus secuaces les afecta y mucho a las y los candidatos a diputados locales de la alianza Morena-PT.
Además de los pleitos internos y la falta de apoyo de sus líderes nacionales, las y los candidatos no saben qué hacer ante tanto escándalo de corrupción.
De oferta política ni hablemos, porque parece más que quieren ser influencers en redes sociales que legisladores.
Se nota que no tienen trabajo en territorio con los ciudadanos y hacerlo, de último minuto, no les genera posibilidades de triunfo en ninguno de los 16 distritos.
Y ahora no saben ni cómo responder ante los casos como: Rubén Rocha, el huachicol fiscal, los hijos de AMLO ahora conocidos como los nuevos ricos, y una larga lista de pasivos.
El resultado ya es un progresivo deterioro en las preferencias ciudadanas en Coahuila.
También en los propios estados donde son gobierno, con una caída fuerte en las preferencias sobre todo en dos aspectos: la inseguridad, con aspectos de corrupción e impunidad y la carestía de la vida bajo el precepto de que Morena no sabe gobernar.






