Ante el panorama electoral desolador, las y los candidatos de Morena y del PT a diputados locales andan más interesados en la lista de los pluris que en el contenido de sus campañas políticas.

En cada uno de los 16 distritos, 11 de Morena y cinco del PT, los morenistas buscan el peso de sus relaciones ante el Comité Nacional para ocupar las primeras dos posiciones de la lista de plurinominales, porque la suerte de la tómbola no les garantiza seguir cobrando en el Congreso estatal.

Lo mismo ocurre en el partido del trabajo.

Ya no hay tiempo para bajarse de las candidaturas y ahora la tablita de salvación son las pluris.

Sin embargo, ellas y ellos saben que los lugares serán muy selectos y más cuando el magisterio nacional de Alfonso Cepeda ya les agandalló los lugares de mero adelante a base de promesas de votos el próximo domingo 7 de junio.

El agarrón por las pluris está cada vez más intenso, porque también juega ahora la salida de Luisa María Alcalde y ellos saben que arribó Ariadna Montiel.

¿Cuál de las tribus se encuentra cerca de ella?

La de Cecy Guadiana, la de Luis Fernando Salazar o la del profe Cepeda Salas.

Hasta ahora, trasciende que la tribu lagunera de Luis Fernando y de Cintia Cuevas tiene cercanía con Ariadna Montiel.

Muy alejados Cecy Guadiana y Américo Villarreal.

Sea como sea, nadie le apuesta a la suerte de la tómbola y todas y todos los morenos buscan garantizar su permanencia en el Congreso vía una pluri, vía el dedazo.

En el PT, en sus cinco distritos, le apuestan a sus relaciones con la dirigencia nacional a cargo de Alberto Anaya.

No están concentrados en el contenido de sus campañas políticas, a sabiendas de usar narrativas de campañas negras en redes sociales y apostarle al pleito y no a las propuestas serias.

A final de cuentas, las improvisaciones y las ocurrencias pueden generar alguna ganancia electoral, pero muy alejada del triunfo.

Por eso, la única salvación es jugar la elección de mayoría, pero con la seguridad de tener una pluri adelante, para garantizar una posición por la puerta de atrás.