En contraste con los de Morena y del PT que se dan hasta con la cubeta, la relación entre los dirigentes del PRI, PAN y PRD se mantiene cordial y en unidad de cara a la elección del próximo dos de junio.

Esa buena relación entre ellos y con el gobernador electo, Manolo Jiménez Salinas, ayudará para que todos tengan espacios en el nuevo Gobierno estatal y en las candidaturas a alcaldes, diputados federales y senadores, eso sí, de acuerdo a los porcentajes de votación y a la competitividad de los perfiles de mujeres y hombres.

Y, hablando de competitivos, ya se están acomodando las cosas para que la fórmula del senado esté representada por un hombre y por una mujer que representen a la región Sureste y a la Laguna, como lo ha sido de manera histórica.

Lo interesante de esta fórmula será que, de acuerdo a los resultados que arrojen encuestas de renombre y con credibilidad, se elegirán a los perfiles de ambas regiones y si, por ejemplo, el mejor perfil en la Laguna es un hombre, la mujer será de la región Sureste.

Queda claro que la alianza PRI-PAN-PRD no se arriesgará y se irá con las y los candidatos más competitivos, los mejores, sin importar el color del partido político.

Falta un mes para la integración del nuevo Gobierno de coalición, formado por esta alianza política que ganó el pasado 4 de junio y, si bien se entiende que existe un convenio, vale la pena revisar a fondo los resultados que obtuvo cada partido político para evaluarlos y determinar en que cumplieron.

Sin embargo, es de destacar la unidad y el buen ánimo que hay entre la alianza ganadora, en el momento en que ya se comienzan a mover las aguas de la política estatal.