La fortaleza económica de Coahuila contrasta con lo que ocurre en estados que gobierna Morena.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía destaca que Coahuila es primer lugar en empleos formales.

Registra un 65.8 por ciento, que equivale a que casi siete de diez trabajadores están en la economía formal.

Pagan impuestos y están afiliados al IMSS.

El resto trabaja en la informalidad y no contribuye al pago de impuestos y tampoco cuentan con asistencia social del IMSS, aunque sí la asistencia médica de hospitales generales.

En contraste, entidades del sur como Chiapas, Veracruz u Oaxaca tienen un 7.3 por ciento, pero de informalidad.

Es decir, solo tres empleados pagan impuestos y siete no.

Aun así, el federalismo ilógico le entrega más participaciones a esos estados que menos crecen y baja recursos a entidades productivas como Coahuila.

Por cada peso, la federación solo le regresa 25 centavos y con esa política ilógica bien se puede determinar que, en nuestro país, se castiga el progreso y se premia el retroceso, bajo el estigma de respaldar a las entidades menos productivas.

Aun así, el gobernador Manolo Jiménez se adelantó a la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

Firmó el Pacto Coahuila en evento significativo de la unidad entre el Gobierno, empresarios y la clase trabajadora.

A destacar que en los estados que gobierna Morena y donde menos crecen existe el agravio permanente de la inseguridad.

Factor que disminuye el crecimiento económico y debilita las estructuras sociales.

Hoy el Tratado de Libre Comercio genera incertidumbre y en Coahuila se asume como un reto más a enfrentar con voluntad política, trabajo y productividad.