Apenas habían transcurrido 15 días de su Administración y Román Alberto Cepeda usó un millón 837 mil pesos para comprar mobiliario de alta gama -nice- para vestir su despacho, el de la secretaria del Ayuntamiento, Natalia Fernandez y algunos otros. El argumento fue que el Gobierno saliente de Jorge Zermeño dejó el despacho y algunas oficinas en malas condiciones, hasta se llevaron equipo.

El alcalde de Torreón no precisó quiénes se hicieron de los muebles y no se sabe si presentó la denuncia formal ante la contraloría municipal. Mejor, dispuso de ese millón 837 mil pesos y compró mobiliario a la empresa Nusmas, S.A. de CV que aparece en el padrón de proveedores. Pero se llevó una enorme repasada de todos los medios de comunicación.

La pregunta: ¿cómo es posible que apenas entras al cargo y tienes prioridades como la grave falta de agua, la mejora de servicios básicos, la urgente necesidad de equipo para policías, entre otras urgencias y mejor comprar muebles caros con dinero público?

Luego, la bronca de falta de agua en colonias populares que le heredó la Administración de Zermeño, pero que no ha podido resolver.

El desplante de la compra de mobiliario de lujo, el ahora acentuado problema de falta de agua le cobró factura y en la encuesta interna del PRI para elegir gobernador, Román Alberto quedó en tercero y hay quien asegura que se fue hasta el cuarto lugar.

Rodrigo Fuentes anunció que Manolo Jiménez había ganado de calle el derecho a ser candidato a gobernador, ahorita precandidato por tiempos electorales; el segundo lugar de la encuesta fue para Jericó Abramo Masso y hay quienes afirman que el tercero lo ocupó la senadora Veronica Martínez y al último Roman Alberto.

Otro aspecto que le jugó en contra a Román fueron sus poses de condicionar el apoyo a Manolo que fueron muy criticadas en el círculo cercano del gobernador Riquelme. En fin, que lo que mal empieza mal acaba y hoy Román juega al margen de la estrategia política priista y no priista de respaldo a Manolo Jiménez.

RCG Media, como siempre, le ofrece el derecho a réplica al alcalde de Torreón, por si desea aclarar cada tema, porque nos distingue el principio de no acusar sin pruebas.