El PRI tiene que ir pensando qué es lo que va a hacer con el PAN en las próximas elecciones. Ya quedó comprobado que no son necesarios para ganar una elección, es decir que mucho ayuda el que poco estorba, y entonces, ¿para qué comprometer alcaldías o candidaturas a diputados cuando se pueden llevar todo sin la ayuda de nadie?
Los 765 mil votos que obtuvo Manolo Jiménez son la base más sólida que tiene el priismo para ir planeando cómo recuperar algunos municipios importantes como Monclova, Acuña y hasta Múzquiz, pero debe ir pintando su raya.
Hay quienes dicen que la dirigente estatal del PAN, Elisa Maldonado, ya da por amarrada la alianza y anda prometiendo hasta candidaturas, hágame usted el favor.
El otro plus que tendrán los priistas es el Coahuila fuerte que deja el gobernador Miguel Riquelme, que no por nada está como el tercer mejor gobernador de México, aunque hay algunas encuestas que lo colocan en el primero. Lo que es un hecho es que con estos resultados y el dinamismo con el que comenzará su mandato Manolo Jiménez, los tricolores pueden estar tranquilos, porque se pronostican buenos resultados para ellos en el 2024.






