La justicia tarda, pero llega, es algo que debe de tener muy en cuenta Alfredo Paredes, lo que le hizo a los monclovenses no tiene progenitora y es que no se cansa de verles la cara, no hay día que no salga un acto de corrupción más.
Las líneas de esta columna son pocas para enumerar las tranzas públicamente conocidas y solapadas por el actual alcalde de Monclova Mario Dávila.
Usted recordará aquella demanda que interpuso el Municipio de Monclova contra la empresa Teléfonos de México por el uso de suelo, con la cual el Municipio habría ganado casi 69 millones de pesos, los cuales nunca llegaron porque hubo un arreglo por debajo de la mesa con el mismo Paredes, su tesorero, Juan Carlos Terrazas, y su secretario técnico, Martín Blackaller.
Durante la administración de Paredes logró despojar a Monclova de al menos una decena de áreas verdes en las cuales construyó gasolineras, las cuales son investigadas por presunto lavado de dinero.
Y seguimos, «El capo de Monclova», como se le conoce a Alfredo Paredes, tiene denuncias en todos los entes encargados de combatir la corrupción, incluyendo la Unidad de Inteligencia Financiera, por la operación con recursos de procedencia ilícita; la dependencia abrió el oficio número 019-UIF-2019 dando a conocer que la oficialía de partes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público está investigando el caso por asignación de contratos millonarios sin licitación a empresas con nexos a la familia del exalcalde de la ciudad acerera.
Como le dije, nos faltaría espacio para todas las bribonerías, pero ahí le va otra, el muy conocido fraude de las lámparas.
Durante su primer año de administración, el entonces alcalde de Monclova fue señalado por la Auditoría Superior del Estado al dar a conocer una serie de irregularidades en la compra e instalación de alumbrado público.
Don Alfredo fue acusado por «invertir» 128 millones de pesos en lámparas de mala calidad.
La Auditoría señaló que la licitación para la compra de material presentó irregularidades, además de que las lámparas eran de menor potencia a la requerida y no existieron pruebas de ahorro de energía.
Es increíble que Alfredo Paredes aún siga libre.
Continuará…






