Mucho tiempo hubo para investigar al expresidente Enrique Peña Nieto, pero en Palacio Nacional no dan paso sin huarache y el impacto mediático tenía que ser utilizado de la mejor manera, es evidente que la investigación que recién confirmó el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Pablo Gomez, no obedece a nada más que un ultimátum para Peña y a todo el grupo Atlacomulco de lo que puede pasar si meten las manos en la elección del Estado de México, y podrán decir misa pero es evidente que por ahí va la cosa.

Al que también ya tienen en capilla es Alejandro Moreno, estamos a nada de ver su destitución, la cual, cabe mencionar, ya se tardo, desconocemos cuáles son las uñas con las que sigue aferrado al puesto, pero es evidente que con tanto escándalo ya no debería representar a un partido que a nivel nacional está en crisis, en Coahuila lo saben y a pesar de que Alito estuvo presente en el último consejo político del PRI, el desaire fue más que evidente y es que en la política la forma es fondo y fueron pocas las fotografías en donde Alito aparece cuando por lo general este tipo de visitas de líderes nacionales se pregona a los cuatro vientos.

Por otro lado, El Mirón pudo saber que el que anda muy apapachado es el alcalde de Francisco I. Madero, Jonathan Ávalos, este viernes anduvo por allá el gobernador Riquelme y se nota qué hay muy buena relación, mi sexto sentido me dice que en una de esas y hasta lo suma a su equipo, de mi se acuerda.