Al sentirse derrotada y ver que su sueño de reelegirse ya no es posible, la alcaldesa de Múzquiz, Tania Flores, montó un teatro provocando la violencia que nadie quiere, que todos rechazan, como ahora la rechazan todos a ella.

Tuvo que intervenir la Policía Estatal, la Guardia Nacional y el Ejército para que regresara la tranquilidad entre los ciudadanos.

Y es que con el teatro que montó Tania busca polarizar y eso le ha resultado contraproducente, porque los ciudadanos de Múzquiz rechazan la violencia. 

¿Cómo fue el teatro que montó Tania Flores desesperada porque perderá la reelección?

Usó de manera incorrecta a la Policía Municipal al inventar un escenario político que derivó en la detención ilegal de un ciudadano.

Prácticamente se trató de un secuestro que derivó en protestas de los ciudadanos y el enfrentamiento contra la Policía Municipal.

No es la primera ocasión en que la Presidenta Municipal utiliza la fuerza pública por motivos políticos y sin seguir los procedimientos legales ante la suposición de una infracción.

En esta ocasión, la persona secuestrada por casi seis horas sufrió el daño a su salud al enfrentar acusaciones que nunca se le pudieron comprobar.

Ante la actuación parcial de la Policía Municipal y en respuesta a la petición de los ciudadanos ya intervino la Policía Estatal, al mando del secretario de seguridad, Federico Fernández.

También participa en el operativo para regresar la tranquilidad la Guardia Nacional y el Ejército.

Vaya que a la presidenta municipal Tania Flores no le interesa la tranquilidad de los ciudadanos y, ante la evidente pérdida de la reelección, busca de manera desesperada provocar el desorden atentando contra quienes no la apoyan y cada vez son más.

A Tania le encanta asfixiar a los habitantes de Múzquiz, los polariza y les quita la tranquilidad con sus novelas.

La tranquilidad ya regresó con el operativo en el que participa el fiscal general del estado, Gerardo Márquez.

Lo dicho, todos rechazamos la violencia, pero ante el resultado de las encuestas que la ponen cada vez más abajo de «La Gachupina», Tania sacó, otra vez, su instinto teatral.