Quién lo diría, ahora resulta que el peor obstáculo que tiene Mario Dávila para reelegirse es el corrupto de su excompadre Alfredo Paredes.

El alcalde panista ya reveló su interés de buscar la reelección, pero también confesó que su peor pesadilla es Paredes.

Su exprotegido le acarrea tantos problemas de corrupción que ya no sabe cómo seguir tapando la alcantarilla, porque el olor a corrupción de Paredes cada vez se escapa más y ya no lo aguantan los monclovenses.

El propio Dávila dice que si no fuera por los padrinos que asegura tener Paredes, ya estaría en la cárcel «El mataperros».

Incluso, ya los panistas aborrecen a Paredes y ahora «El mataperros» busca congraciarse con el PRI que llega.

Y es que para nadie es un secreto que sin el arrastre de Manolo Jiménez, Paredes hubiera perdido, por segunda vez consecutiva. Solo, perdió la diputación federal.

Ahora el fenómeno político del hoy gobernador electo le generó 34 mil votos. Solo con el PAN apenas alcanzó diez mil y le hubiera ganado Iris de Hoyos, del PT, que obtuvo 20 mil, y César Flores, con 18 mil sufragios.

Por eso Mario Dávila piensa en la reelección y, aunque ya tomó distancia de Paredes y le corrió a los corruptos que había dejado en la nómina, aún el olor a corrupción se siente y cada vez más en Monclova y en el PAN.