Prácticamente el líder nacional del PRI, ya no es Alejandro Moreno, sino el exgobernador Rubén Moreira. Los ataques han desmoronado la figura de «Alito» hasta buscar quitarle el fuero y llevarlo a la cárcel, acusado de corrupción y más corrupción en Campeche, estado donde robó hasta el hartazgo. Rubén Moreira ya es quien da línea a la cúpula que hoy mantiene secuestrado al tricolor.
Y se nota al apoyar al presidente López Obrador con la decisión de que el ejército se quede en las calles para combatir al narco. Lo anterior ya generó el descontento del PAN que pone en riesgo la alianza con el Revolucionario Institucional en Coahuila, para apoyar a Manolo Jiménez y enfrentar a Morena en la elección de gobernador. La carta de AMLO es Ricardo Mejía.
Rubén fue gobernador y entiende el valor del ejército en el combate al narco y esa experiencia le permite ahora aliarse con López Obrador. Con el tiempo y el desgaste de «Alito», el exmandatario coahuilense, aunque haya perdido Hidalgo para su esposa Carolina Viggiano, ya manda en su PRI y eso enciende la luz roja de alerta en Coahuila. ¿Dónde se notará su fuerza? En la presencia o la salida de Rigo Fuentes del Comité Ejecutivo Estatal.






