Le querían hacer al como que la Virgen les habla, pero no.

Querían pasarla por boba, pero no.

Como el árbitro de fut que ve las faltas y se hace loco, no las marca, no va al VAR y solo dictamina que siga la jugada, pero no.

Desde el Instituto Electoral de Coahuila (IEC), Óscar  Rodríguez y Gabriela Valencia, desde el Tribunal Electoral, pretendían que pasara el tiempo para no proceder contra Morena y ordenarles que quiten los espectaculares y no utilicen la silueta de la presidenta Claudia Sheinbaum en su propaganda.

El PAN presentó la denuncia ante el IEC, el INE y el Tribunal Electoral. 

Sin embargo, Óscar Rodríguez, consejero presidente del IEC, y la magistrada  Gabriela Valencia intentaron todo para no sancionar a Morena y obligarlo a bajar los espectaculares.

Peroooooo, la presión por su tibieza llegó y habrá decisión, no porque ellos hayan querido, sino por la presión de los demás integrantes de los consejos del IEC y del Tribunal Electoral.

¡Aguas!, porque el árbitro electoral de la próxima elección del domingo 7 de junio para elegir diputados locales no puede dar indicios de parcialidad.

Tampoco el Tribunal Electoral o el INE.

Su trabajo es ser imparciales y hacer que se respeten las reglas.

El no hacerlo afecta la democracia, en lo medular, enardece a los seguidores de los partidos políticos que resultan lesionados, judicializa los resultados por la no certeza al cumplimiento de las reglas y lastima a los candidatos que sí hacen su chamba en territorio para ganar votantes, pero que ven frustrado su trabajo porque el árbitro es parcial y trae los dados cargados.