Dos eventos políticos llaman la atención sobre el inicio de lo que podría ser un fuerte dolor de cabeza para el partido político del presidente Andrés Manuel López Obrador y el resurgimiento del PRI.

Antes de ir a ese tema, no es casual que Alejandro Moreno se haya reunido con el gobernador Miguel Riquelme, el homólogo de Durango, Esteban Villegas y Manlio Fabio Beltrones. Es decir, los nuevos liderazgos de Coahuila y de Durango con el PRI radical de Manlio, el PRI antiguo y agazapado.

Y ese resurgimiento priista, apoyado por el PAN y el PRD, quedó en manifiesto de la siguiente manera: mientras en Coahuila el candidato de la alianza PRI-PAN-PRD alcanzó una votación de 503 mil 823 militantes y simpatizantes, en el Estado de México, en mero Texcoco, la candidata Alejandra del Moral, le mostró el músculo político a su adversaria Delfina Gómez y acortó cada vez más la distancia en la carrera por la gubernatura.

En ambos estados existe el priismo más exitoso, pero ahora con el plus de los panistas y perredistas, y todos con el objetivo de cerrarle el paso a los candidatos de Morena.

En ambos estados hay una sociedad más politizada y analítica sobre lo que significa el avance de Morena, en contraste con los estados del sur, más proclives al populismo.

Al mismo tiempo hay, sin duda, el desgaste natural de la figura presidencial acelerada por errores históricos, como la entrega de la máxima medalla de honor, la Orden Mexicana del Águila Azteca, al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

Un acto que agravia a México y a los Estados Unidos, los vecinos que, de manera histórica, han cuestionado al Gobierno cubano por un socialismo que se basa en pisotear los derechos humanos y en una política económica que se refleja en el crecimiento de la pobreza y de la inconformidad de los cubanos.

El domingo cuatro de junio Coahuila y también el Estado de México tienen elementos reales para vencer a Morena y eso ya lo olió Morena.

Influirán diversos elementos sociales, políticos y económicos, pero, sin duda, hoy Morena está más vulnerable que ayer.