El PT no es la 4T.

Morena no logró en el Senado los 86 votos para que la revocación de mandato de la presidenta Sheinbaum le permitiera aparecer en la boleta electoral en la elección del 27, donde se eligieran 17 gubernaturas, alcaldías, regidurías y se renueva la Cámara de Diputados federales.

Se trata de la derrota política más fuerte que ha sufrido el partido en el poder.

No alcanzó la mayoría para que le aprobaran el “Plan A” y ahora ni el “B” de las reformas electorales que nadie pidió.

Y donde los ciudadanos exigen la salida de sus gobernadores, Sinaloa, Michoacán y Tamaulipas, Morena se opone, porque son sus allegados, los narcopolíticos, cómplices de los delincuentes y promotores del caos de la inseguridad.

El llamado Partido del Trabajo se convirtió en la roca en el zapato de Morena.

Coahuila es el único estado del país donde habrá elección el domingo 7 de junio para renovar el Congreso estatal.

La disputa nacional de Morena contra el PT tiene efectos en Coahuila, donde tienen una alianza solo en papel.

Morena no quiere al PT en Coahuila. Luisa María Alcalde bajó línea de no apoyarlos en los cinco distritos que les corresponden.

La líder nacional morenista fue clara al exponer que los petistas deberán rascarse con sus propias uñas.

Ni respaldo económico para sus campañas, ni mensajes de unidad, ni nada.

Así, Morena y el PT libran una batalla de chantajes y golpes por debajo de la mesa que los debilita cada vez más en Coahuila y a nivel nacional.

Mentira: el PT no es la 4T y viceversa.