El problema social y económico de la migración se podrá contener y mitigar con políticas públicas donde prevalezca el sentido humanitario.

En la reunión sobre seguridad, el gobernador Manolo Jiménez coordinó los trabajos en los que participa el Ejército, la Guardia Nacional y las autoridades de los municipios fronterizos de Piedras Negras y de Ciudad Acuña.

Y es que no se trata de contener a los migrantes de países del sur con un sentido de criminalizarlos, por el contrario, el gobernador Jiménez Salinas dejó en claro que debe implementarse una estrategia integral, bajo un sentido humanitario y de orden, incluso, no solo con el apoyo del Gobierno federal, sino de la comprensión del Gobierno texano.

Esta reunión de seguridad fue distinta, porque el fenómeno migratorio se afronta, bajo esquemas de coordinación y de cooperación, pero también de compromisos de combatir y erradicar la corrupción que lamentablemente fluye en nuestra frontera sur y que afecta a estados del norte como Coahuila.

De ahí la importancia de la convocatoria y el trabajo emprendido por el Gobierno de Coahuila, para que sea menor el impacto social y económico del intenso flujo migratorio, siempre bajo la óptica de que más vale prevenir, con organización y trabajo, que lamentar, cuando ambos aspectos no se toman en cuenta en un grave problema que involucra a seres humanos expulsados de sus países de origen por falta de oportunidades.