Por años vamos a pagar la negligencia y la incapacidad del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La inseguridad, la corrupción y la impunidad son sinónimos de su Gobierno de la llamada cuarta transformación, que resultó trastornación.
Pero algo que hoy pagamos caro, en materia de salud, es haber dejado a un lado el tradicional programa nacional de vacunación contra el sarampión.
Durante los seis años de su desgobierno, se suspendió la vacunación y hoy vemos el aumento en los casos de sarampión por todo el país y, lo más trágico, la muerte de menores de edad, niñas y niños que pagan la negligencia de AMLO.
En Coahuila hay un Gobierno del estado responsable hacia sus ciudadanos y emprendió la campaña estatal de vacunación casa por casa.
Al frente, el secretario de salud, Eliud Aguirre, y un ejército de enfermeras y de enfermeros que tiene a su cargo este programa crucial para la salud de nuestra población infantil.
¿A dónde fue a parar el dinero destinado a la campaña de vacunación?
Nadie sabe, nadie supo y eso es corrupción y negligencia.
De seguro el dinero fue a parar a los programas sociales en busca de más votos para Morena.
Y la salud de nuestras niñas y nuestros niños está en el último tramo de las prioridades de un Gobierno de AMLO deplorable y corrupto.






