Cecy Guadiana lleva la delantera. Sí, aunque falta mucho tiempo, la hija del ingeniero Guadiana, en paz descanse, ya se le adelantó a Luis Fernando Salazar, Jacobo Rodríguez, Tania Flores, Reyes Flores Hurtado y Shamir Fernández.

Aunque en política nada está escrito, la designación de Américo Villarreal en la Delegación del Bienestar abona al proyecto del grupo de Cecilia.

Y el paso dos ya lo tienen diseñado. Quitar de la dirigencia estatal a Diego del Bosque, y que el lugar sea ocupado por el diputado local, con mucho activo político, Alberto Hurtado.

Y es que el grupo Guadiana sabe bien que las tribus morenistas son traicioneras y viven en la división y en los pleitos.

Aprovechar la oportunidad o dejarla ir.

En el primero de los casos volver a tener el liderazgo que tuvo el ingeniero Armando Guadiana, o, en el segundo, dejarlo ir, para que caiga del lado de su archirrival, el senador Luis Fernando Salazar.

Los morenistas deben reflexionar y aceptar que los resultados favorables les han venido del cielo, gracias al arrastre de las figuras nacionales como la de la actual presidenta Claudia Sheinbaum.

De no hacerlo así, volverían a caer frente a una maquinaria priista, la más fuerte a nivel nacional, que nunca se duerme en sus laureles, la de Coahuila.

El Mirón estará muy atento al ambiente que habrá de generar la llegada del hijo del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal.