Todo indica que este miércoles el Poder Judicial Federal realizará un paro de actividades, en protesta por la reforma que impulsa de manera obsesiva el presidente López Obrador.

En un árbol hay manzanas podridas. Pregunta: ¿Cortas las manzanas junto con las ramas que tienen plaga, o cortas el árbol con todo y raíz?

Para una persona que se siente dueña absoluta de la razón, corta el árbol y su raíz y acaba con tiempo y forma del desarrollo progresivo que inició desde la semilla y que culmina con el fruto.

Se trata de una decisión autoritaria.

Para una persona que se siente dueña, pero sabe valorar la vida del árbol desde que sembró su semilla, lo lógico y suficiente es cortar las ramas que tienen plaga y cuyas manzanas están podridas.

Ese claro ejemplo se aplica en la reforma al Poder Judicial que trata de imponer López Obrador.

Sin duda, hay malos magistrados, jueces y juezas. A esos hay que destituirlos, investigarlos y, en su caso, sancionarlos.

Se trata de esos que liberan narcos, secuestradores y que tuercen las leyes.

Sin embargo, la gran mayoría de los magistrados, jueces, juezas y trabajadores del Poder Judicial de la Federación son honestos y cumplen con su deber, además de una enorme y añeja preparación académica y técnica.

Sin embargo, es más el interés político de tener el control del Poder Judicial de la Federación que en realidad quitarle lo malo y dejar lo bueno.

Por eso el anuncio del paro de actividades de este miércoles. Por eso la necesidad de mantener un balance y que los ciudadanos tengamos la perspectiva de lo que realmente está en juego.

Un Poder Judicial afín al poder político de Morena, con efectos negativos desde lo económico hasta la impartición de la justicia con gente popular, pero sin conocimiento y experiencia en la aplicación de las leyes, y eso es sumamente peligroso.

Imagine usted, mediante la suerte de una tómbola, seleccionar a nuestros juzgadores, entre otras anomalías que caracterizan el populismo dictatorial.