Hoy, magistrados y jueces de Coahuila se declararán en paro de actividades por la reforma al Poder Judicial de la Federación que desea imponer, antes de irse, el presidente López Obrador.
Ya, desde el lunes, los trabajadores administrativos iniciaron el paro de actividades.
El próximo lunes se someterá a votación la iniciativa de ley de AMLO, que viola todos los conceptos democráticos y es, a todas luces, una imposición para terminar con el contrapeso llamado Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Los efectos negativos se sentirán no solo en la economía, por la posible devaluación del peso frente al dólar, resultado de la incertidumbre de los inversionistas al ver cada vez más cerca del comunismo.
También termina con las historias de esfuerzo de los buenos magistrados, jueces y empleados del Poder Judicial de la Federación Sí, los hay corruptos y quienes han torcido la ley a su beneficio, pero son los menos.
A esos les debe caer la destitución y la aplicación de la ley, pero no pagar justos por pecadores.
Sin embargo, AMLO pone en marcha un proceso de selección caro y peligroso, bajo el único pretexto de la terquedad que lo caracteriza.
Imagine magistrados y jueces que, por ser populares, ahora tengan bajo su responsabilidad aplicar la justicia, sin conocimientos teóricos y técnicos.
La imposición de AMLO, que apoyará la aplastante mayoría de Morena en la Cámara de Diputados, raya en lo absurdo y solo existe la esperanza de que la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, asuma el reto y modifique la reforma, para que se aplique de manera correcta y sin riesgos de frenar la democracia y lesionar la economía nacional.






