Después de ver los dos debates de candidatos a gobernador que hasta el momento se han efectuado, podemos decir que el gran perdedor, hasta ahora, es el Instituto Electoral de Coahuila.
Y es que los errores que se cometieron en el primero sonaron a nivel nacional; la contratación de moderadores foráneos a costos estratosféricos fue duramente criticada, sobre todo cuando dejaron su función para volverse protagonistas.
El tema del público también llamó poderosamente la atención, cuando se supo que se entregaron acreditaciones de más a público que apoyaban a cierto partido, y por el que ahora están siendo investigados los consejeros Leticia Bravo Ostos, encargada de la comisión de debates del IEC, Juan Carlos Cisneros y Óscar Rodríguez Fuentes; ya veremos si hay sanciones o simplemente dan carpetazo el asunto.
Lo que sí es cierto es que el presidente del Instituto Electoral de Coahuila, Rodrigo Paredes Lozano, asistió al debate que organizó la Coparmex y, si bien lo hizo en su carácter de invitado, esperemos haya tomado nota para corregir errores y copiar aciertos, porque no es posible que el tiktokero Humberto Gutiérrez le haya puesto el ejemplo a los honorables periodistas de investigación que dirigieron el primer debate en Torreón.
Finalmente, al llamado “Clark Kent del IEC” le pedimos que ponga especial atención en los invitados, para que después el debate no parezca pasarela de empresarios poniéndose a las órdenes de los candidatos; debe de haber más apertura.
El primero de mayo no puede haber errores, deben de tomarse en cuenta absolutamente todos los detalles y los posibles escenarios que pudieran darse; el último debate será la madre de todas las batallas, y si ese día no hablamos de IEC y solo nos enfocamos en los candidatos, entonces habrá sido todo un éxito.






