De seguro no fue nada fácil. Cambiar de fondo a la Policía Municipal y, poco a poco, con firmeza, convertirla en más eficiente, confiable y cercana a la ciudadanía.

En sus tiempos como alcalde de Saltillo, el hoy gobernador del estado se echó a cuestas el cambio estructural de la Policía Municipal.

Incorporó la nueva tecnología con el WhatsApp ciudadano, capacitó a las y los elementos al reactivar la Academia policiaca y los dotó de uniformes, armamento, les aumentó el salario y las prestaciones.

Reconvirtió su imagen y la volvió más cercana, próxima a los ciudadanos en aspectos claves como la prevención de los delitos.

Hoy, como gobernador, Manolo Jiménez apoya al alcalde Chema Frausto con la entrega de 31 patrullas y la incorporación de 115 elementos, más mujeres que hombres, egresados de la Academia de Policía.

Saltillo es una de las tres ciudades más seguras del país y Coahuila destaca como uno de los tres estados más seguros del país.

Aquí se le apuesta a la coordinación entre la Federación, el estado y los 38 municipios.

El Ejército, la Marina, la Guardia Nacional, las policías estatales y las corporaciones de las policías municipales unidos para la seguridad de los coahuilenses y como factor medular del desarrollo social y económico.

Y esto no quiere decir que no haya delitos y delincuentes en un estado en crecimiento y con dinámicas sociales complejas. 

Pero lo importante es que tenemos autoridades policiacas que, bajo el liderazgo del gobernador Manolo Jiménez, no le aflojan para frenar a la delincuencia y avanzar en todos los índices de seguridad.

La corresponsabilidad es fundamental para alcanzar cada vez mejores niveles de seguridad. Sociedad y gobierno en el mismo esfuerzo para bien de todas y de todos. No hay otra fórmula que genere mejores resultados que esa, no la hay.