Pues quien sigue dando patadas de ahogado es nada más y nada menos que «El Tigre» Ricardo Mejía, que un día sí y el otro también pide el perdón de los morenistas para poder unirse a la causa de Claudia Sheinbaum, nada más ingenuo sería creer que eso pasará.
Y es que la doctora dejó muy en claro que por ella no vuelve porque no se les olvidan los agravios e insultos que el policía acapulqueño y su esposa les hicieron en la pasada campaña electoral, y si la doctora no olvida Mario Delgado menos, porque apenas en el mes de mayo, al finalizar el segundo debate entre los candidatos a gobernador, Marlenne le gritó «eres la vergüenza de Morena» ante todos los asistentes.
A eso súmele los tuitazos que le mandaba la señora acusando a medio Morena de corruptos cuando la encuesta no le favoreció a su esposo; la verdad es que la tienen en chino, se jugaron todo y ahí mismo lo perdieron llevándose entre las patas a varios que, como el flautista de Hamelin, los siguieron directo al matadero.
Solo le queda jugársela en el PT y el chiste se cuenta solo.






