La marca del gobernador Manolo Jiménez Salinas es clara: cumplir compromisos en un gobierno dinámico y en el que ninguna región es consentida, todas son de su total atención.

A cinco días de asumir el poder ejecutivo, ya presentó su programa de arranque de los primeros cien días y estuvo en Saltillo, Torreón, Monclova y Piedras Negras, y aún no termina la semana.

Ya desde ahora, el gobernador Jiménez Salinas cumple las expectativas de trabajador, cumplido, pero siempre ligado a las necesidades ciudadanas y al sentido de planear para ejecutar de la mejor manera.

Tan solo en su arranque de los primeros cien días anunció mil millones de pesos en todo tipo de obras enmarcadas en los cinco ejes rectores del desarrollo social y económico.
Desde inversiones en seguridad pública y en la modernización de carreteras, hasta acciones en materia de salud, educación, empleos y en la promoción de la cultura y el deporte, entre otras.

El despliegue del trabajo es dinámico e intenso, abarca la atención específica para los habitantes de cada región del estado, sin menospreciar a nadie.

Hay rumbo y un gobierno conformado por mujeres y hombres comprometidos con su estado.

Lo que vemos y lo que sentimos hoy en el arranque ya se tenía proyectado, porque fue esa planeación, intensidad de trabajo y la alianza entre gobierno y ciudadanía la que caracterizó al hoy gobernador del estado en cada una de sus responsabilidades públicas.
De ahí se desprende que cada una de las políticas públicas esté basada en un gobierno que escucha a los ciudadanos y les resuelve, en un gobierno que cumple compromisos.