Torreón Coahuila.- Ese bochornoso suceso ocurrió durante la tarde el pasado miércoles, cuando Daniela la joven madre de 21 años, dio a luz a un bebé que tenía 23 semanas de gestación, en el Hospital General de Zona Número 16 en Torreón.

Después de las labores de parto, personal del nosocomio equivocadamente informaron a familiares de Daniela que el producto no tenía signos vitales, declarándolo muerto.

Sin embargo, la abuela del recién nacido, exigió verlo antes de que fuera llevado a la funeraria donde lo velarían para posteriormente cremar el cuerpo.

Al lograr ingresar a la carroza donde el bebé ya estaba envuelto en una sábana blanca, la abuela observó que se movía y suspiraba, inmediatamente dio aviso a sus familiares quienes a su vez notificaron al personal del hospital.

El recién nacido, recibe atención médica en el área de Neonatología del propio nosocomio y su estado de salud es considerado estable.


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Sobre estos hechos, mediante un comunicado de prensa, la Oficina de Representación del IMSS en Coahuila, tras lamentar lo ocurrido, se instruyó el resguardo inmediato del expediente. 

Además, inició una averiguación contractual para revisar el apego a los protocolos y a las guías de práctica clínica. 

El documento menciona que todos los involucrados en la atención médica serán citados por el área de relaciones laborales, en donde se revisará la actuación del personal y de encontrarse irregularidades se emitirán sanciones. 

Igualmente, personal de la Coordinación de Atención y Orientación al Derechohabiente, mantiene contacto con la familia otorgando información respecto al procedimiento de quejas.

Se ignora si familiares del recién nacido procederán legalmente contra el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

 


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