Saltillo.- Rocío Lara, es madre de dos niñas, Larissa de ocho años, que cursa su tercer grado de primaria y Roberta de seis.

Para Rocío, el convertirse en madre fue una sensación indescriptible que recuerda con inmensa alegría, el momento que se dio cuenta que se convertiría en madre.

Durante la gestación de Roberta, en su hija menor, las complicaciones fueron paulatinas, naciendo la niña con un peso de un kilo.

Pese a los diagnósticos que le realizaron a su pequeña hija, su pregunta fue qué voy hacer para que mi hija salga adelante.

“El proceso es largo, pero con el apoyo de mi familia que es mi mejor equipo, ha valido la pena”, dijo Rocío.

Las noches de desvelo, fueron largas, pero el único sentimiento fue el bienestar de su hija.

Sus hijas, su tesoro, son su todo, afirmó Rocío Lara.

Rocío Lara, comparte su proceso con Roberta, siendo una mamá ocupada y preocupada por sus hijas 24/ 7, buscando y procurando a sus pequeñas de la mano de su esposo, quien ha sido su fiel compañero desde hace más de 20 años.