Ciudad de México.- El Vive Latino celebró su edición número 25 con un arranque lleno de emociones y grandes momentos en el Estadio GNP Seguros, su hogar tras un año de ausencia. Con la presencia de 80 mil asistentes, el festival reunió a talentos emergentes y consagrados en cinco escenarios repletos de energía. Uno de los momentos más destacados fue el regreso de Caifanes, que sorprendió a su público con el estreno de la canción Y caíste, fusionando funk, jazz y rock, además de alzar la voz contra la violencia de género con la proyección de Canción sin miedo de Vivir Quintana.
El festival también rindió homenaje al fallecido Pau Donés, vocalista de Jarabe de Palo, con un emotivo tributo en el que su banda interpretó éxitos como La flaca y Eso que tú me das. Las imágenes del cantante en pantalla hicieron que muchos asistentes se conmovieran hasta las lágrimas. Por otro lado, El Gran Silencio encendió el ambiente con su inconfundible estilo, logrando que el público bailara cumbias y recordara al legendario Celso Piña al ritmo de Cumbia lunera.
Desde momentos de euforia hasta instantes de calma, el Vive Latino ofreció una variada propuesta musical. Caloncho llevó su característico estilo acústico para relajar a la audiencia, mientras que Meme Del Real sorprendió con un set que incluyó covers de Selena y Juan Gabriel. Siddhartha mantuvo la energía con un shot de rock, y la banda española León Benavente contagió con su explosivo indie rock. Sin duda, uno de los momentos más inspiradores fue la presentación de Macario Martínez, un trabajador de limpieza que cumplió su sueño al presentarse en la Carpa Intolerante, demostrando que el Vive Latino sigue siendo un espacio donde la música y las historias se entrelazan de manera única.






