Cunando tomé una especialización en cinematografía tuve un profesor que siempre nos recordaba que en toda historia existen tres verdades: tu verdad, mi verdad y la verdad. Las tres verdades pueden convivir en una misma atmosfera y no necesariamente descalifican la otra versión de la misma historia, al contrario, amplía más el relato y muestra un panorama completo de la realidad.
La nueva cinta del director británico Ridley Scott nos presenta una historia real partida en tres verdades que convergen en un final crudo, duro y sangriento. Jean de Carrouges, interpretado por Matt Damon, y Jacques Le Gris, llevado a la pantalla por Adam Driver se convierten en rivales cuando Marguerite Carrouges, esposa de Jean, confiesa que fue violada por LeGris. Jean reta a un duelo a LeGris mientras la historia cuenta la verdad desde la perspectiva de los tres involucrados.
El tema es fuerte y todo está fundamentado en el abuso por parte de LeGris hacia Marguereti. Razón por la que tal vez el recibimiento de la cinta fue tibio por parte de la crítica. La cinta aborda el machismo ejercido desde el siglo XIX, pero lo que resulta realmente sorprendente es que en pleno 2021 las actitudes, la manera de dudar de la víctima y el hecho de dejar en segundo plano la persona que sufrió del abuso siguen vigentes.
Ridley Scott aplica la crudeza exacta para contar una misma historia tres veces. Con sutiles cambios y diferentes perspectivas, atrapa al espectador y lo sumerge en una espiral de duda y coraje que los personajes de Matt Damon y Adam Driver se van ganando poco a poco.
El primer acto que muestra el planteamiento resulta un poco lento y exige al público a prestar atención. Pasado el bache, si el espectador comienza a entrar en la convención de la cinta, la película aumenta las revoluciones hasta llegar a un tercer acto que revienta y culmina con espectáculo visual y una maestría cinematográfica que solo Scott puede regalar.
La fotografía a cargo de Dariusz Wolski, fotógrafo de cabecera de Ridley que ha participado en cintas como Alien Covenant y Prometheus, envuelve la cinta de una atmósfera oscura y fría donde las escenografías y los decorados replican una Escocia sumergida en la pelea de los diferentes reinos que la conforman. La puesta de cámara es única y cercana a los personajes, retratando cada momento de la cinta con un latente peligro. Los logros del CGI y los efectos prácticos nos acercan más al lado de Gladiador de Scott que a Alien, lo que genera una congruencia entre lo que se dice y lo que se ve.
El guion se arriesga en rebobinar la historia para revelar nuevos datos cada que lo hace. Aunque quizás pudo arriesgarse a ser un poco más lineal, Ridley Scott decide confrontarnos con la idea del bucle, arriesgando a que el espectador se separe de la experiencia. Afortunadamente eso no sucede, los diálogos y la manera en que los pequeños cambios generan una nueva vista del núcleo del relato nos atrapa cada vez más.
Las actuaciones dejan un retrato vívido en la representación. Por primera vez en mucho tiempo podemos encontrar a un Matt Damon interpretando un personaje real con dimensiones y profundidad. La capacidad de Adama Driver nunca ha estado en tela de juicio, al contrario, sorprende una vez más.
Si bien es una cinta dura y confortativa todo se resume en un relato necesario que nos hace darnos cuenta que lamentablemente no hemos avanzado tanto como pensamos en temas de misoginia. La película es fuerte, es violenta, no deja mucho espacio para respirar y en realidad la verdad que conforma los tres relatos solo nos confirma que, a pesar de las diferentes versiones que podamos saber de una misma historia, la verdad al final es una.
Ridley Scott presentará otra película este año. House Of Gucci es una de las cintas más esperadas, con un elenco sorprendente conformado por Lady Gaga, Jared Letto y de nuevo Adam Driver, además de una historia que promete encantar a los amantes de la moda y al público en general. Aunque la cinta aún no se estrena, El Último Duelo deja muy altos estándares de lo que podremos ver con dicha cinta.
Entiendo completamente porque la crítica y la mayoría del público no encuentra el encanto en esta cinta. En realidad, no es una película hecha para maravillar, que sí, la producción es prácticamente impecable, el problema es que al parecer a la gran mayoría del público no le gusta confrontar los temas incómodos y deciden mirar hacia otro lado.
Al final, El Último Duelo es una de las películas mejor producidas que se han presentado este año. El guion es atrevido y no lineal, lo que representa un cambio en la manera en la que entendemos o vemos las películas de época. Afortunadamente tenemos a un Ridley Scott que es polifacético, e igual nos puede entregar una entrega de Alien o Gladiador como una nueva versión de Robin Hood, dejando un sello distintivo en cada uno de sus trabajos.
Si te gustan las películas de época y sigues la filmografía del director esta cinta te dejará sin aliento. Si no conoces mucho, pero te gustaría adentrarte, tal vez sea un buen comienzo, pero si lo tuyo son las cintas de divertimento, tal vez quieras dejarla pasar de lado, aunque te recomendaría que le dieras una oportunidad, no te vas a arrepentir. O tal vez debas esperarte al estreno de House of Gucci, ahí seguro querrás ver al director en acción.
Calificación: 8.5






