El sindicato United Auto Workers (UAW) confirmó un acuerdo provisional con la empresa Ford para poner fin a la huelga que ha estado afectando a los fabricantes de automóviles en Estados Unidos durante 41 días. Esta huelga había involucrado a Ford, General Motors (GM) y Stellantis desde el 15 de septiembre.

El acuerdo provisional fue anunciado por el presidente de UAW, Shawn Fain, quien lo calificó como «histórico». Este acuerdo tiene un alcance importante, ya que establece un aumento salarial del 25 por ciento para los trabajadores de Ford en los próximos cuatro años. Esto representa un incremento significativo en comparación con los aumentos salariales obtenidos entre 2001 y 2022.

Además del aumento salarial, el acuerdo también incluye disposiciones para compensar el aumento en el costo de vida durante la vigencia del contrato. En conjunto, esto permitirá que los nuevos empleados de Ford ganen un 68 por ciento más, mientras que aquellos que ya están en el tope de sus escalas salariales verán un aumento del 33 por ciento en sus ingresos.

Aunque el acuerdo provisional ha sido anunciado, aún debe ser ratificado por los trabajadores de Ford antes de que se convierta en definitivo. Mientras tanto, la UAW se está enfocando en las negociaciones con GM y Stellantis para poner fin a la huelga en sus plantas.

Esta huelga fue un evento sin precedentes en la industria automotriz de Estados Unidos, ya que involucró a los «Tres Grandes» de Detroit: Ford, GM y Stellantis. Durante su duración, los trabajadores de estas empresas han luchado por mejores condiciones laborales y aumentos salariales sustanciales.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, elogió este acuerdo provisional entre UAW y Ford, destacando que proporciona un aumento récord a los trabajadores del automóvil. Asimismo, instó a las empresas a continuar liderando la industria automotriz y a los trabajadores a disfrutar de salarios y beneficios dignos.

El regreso al trabajo de unos 20 mil empleados de Ford, que se espera que ocurra una vez que se ratifique el acuerdo provisional, será un paso crucial en la reactivación de las plantas de montaje en Kentucky, Míchigan y Chicago.