Ciudad de México.- El peso mexicano ha concluido el año 2023 con un rendimiento extraordinario, alcanzando su mejor desempeño en más de tres décadas, según datos de Eikon de LSEG. Conocido popularmente como el «súper peso», la moneda cerró en 16.9540 unidades por dólar, registrando una ganancia acumulada del 12.9%, superando las expectativas iniciales que pronosticaban una cotización alrededor de 20.20 por dólar a principios de año.

Este sorprendente fortalecimiento, denominado «insólito» por Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México, se atribuye principalmente a flujos externos atraídos por la política restrictiva implementada desde 2021 para hacer frente a la inflación pospandémica. La tasa clave de interés se mantiene en un máximo histórico del 11.25%, considerablemente superior a la ofrecida por otras economías, como Estados Unidos.

Sin embargo, analistas advierten que el 2024 podría marcar un cambio en esta tendencia. Se espera que el Banco de México inicie una reducción en el costo de los créditos a partir del primer trimestre, lo que podría conducir a una depreciación del peso, proyectándose niveles por encima de las 18 unidades, según encuestas de expectativas.

El impacto de esta apreciación del peso ha generado preocupaciones sobre la competitividad de las exportaciones y el poder adquisitivo de las remesas, dos pilares fundamentales de la economía mexicana. A pesar de ser una de las divisas globales con mejor desempeño frente al dólar, el país enfrentará desafíos en 2024, especialmente con el fin del actual sexenio y las elecciones presidenciales en junio.

La posible reducción en la autonomía del Banco de México y la pérdida del grado de inversión de la calificación crediticia son riesgos que podrían materializarse en el próximo año, según señala Banco Base en un análisis reciente. Además, las elecciones en México y Estados Unidos serán eventos clave que podrían generar escenarios de volatilidad en el mercado cambiario, según Humberto Calzada, economista en jefe de Rankia Latinoamérica.

Aunque persisten incertidumbres, algunos analistas consideran que un nivel de cambio alrededor de 18 por dólar sería aceptable para el próximo año, a pesar de anticipar posibles episodios de volatilidad. El «súper peso» cerró el 2023 como una sorpresa económica, pero el 2024 se presenta como un año lleno de desafíos y ajustes.