Saltillo.- Después del confinamiento obligatorio debido a la pandemia de COVID-19, la población comenzó a lidiar con problemas de ansiedad y depresión, que, si no se tratan, pueden derivar en comportamientos agresivos.
El Obispo de Saltillo, Hilario González, hizo un llamado a los jóvenes para que dirijan sus energías de manera positiva, especialmente ante el aumento de la violencia en las relaciones de pareja, un problema que ha sido señalado por diversas asociaciones dedicadas a combatir la violencia contra las mujeres.

Además, el Monseñor mencionó las posibles causas o situaciones que experimentan los agresores, que, de no abordarse, pueden afectar a terceras personas.







