Ciudad de México.- El Estadio Akron, casa de las Chivas, fue sede de un emocionante encuentro entre México y Estados Unidos, con tribunas casi llenas y una impecable organización. La operación fue resultado de la colaboración entre el Gobierno de Jalisco, Zapopan y la administración del estadio, quienes se encargaron de coordinar cada detalle, desde el control del tráfico hasta el acceso rápido y seguro para los más de 43 mil aficionados presentes. Además, la presencia de enviados de la FIFA, que supervisaron el evento, es un indicio de que el recinto está cada vez más cerca de ser sede en el Mundial de 2026.

El ambiente en el estadio fue vibrante, con los seguidores del Tri disfrutando de actividades previas al partido, desde carne asada y tacos hasta la música en vivo interpretada por Paty Cantú y Alexander Acha. Las tribunas lucieron los colores de la bandera mexicana, agitados al ritmo del sonido local. La conectividad del estadio también fue destacada, con una amplia cobertura de WIFI que permitió a los aficionados compartir su experiencia en tiempo real. Además, el transporte público, incluido el servicio Loop, facilitó el acceso y la salida del estadio, lo que contribuyó a una experiencia fluida para los asistentes.

A pesar del éxito general, el evento no estuvo exento de incidentes relacionados con el grito homofóbico, lo que llevó a los organizadores a intervenir con música mexicana para calmar los ánimos. Sin embargo, la seguridad, con un despliegue de más de 1,600 policías, logró mantener el control y la tranquilidad. Con algunos detalles por pulir, el Estadio Akron se perfila como una sede lista para recibir el Mundial del 2026.