Ciudad de México.- En un giro sorprendente, un estudio científico compartido en la plataforma X por una usuaria identificada como la «Dra. Ana María» ha generado controversia en torno a la autenticidad de los restos presentados por el reconocido comunicador Jaime Maussan durante una sesión especial en la Cámara de Diputados. Según este estudio titulado «Aplicación de la tomografía computarizada para la identificación del cráneo de un desconocido hallazgo arqueológico en Perú», los restos podrían ser el resultado de una elaborada construcción en la que se utilizó el cráneo de una llama y huesos de otros animales.
La investigación se enfocó en el análisis de «una de las momias encontradas en Perú» utilizando imagenología CT (tomografía computarizada) para examinar la estructura de los restos. Los resultados revelaron que la anatomía del cráneo coincidía con la de una llama, al igual que otras estructuras óseas como los ojos, la nariz y las cavidades, mientras que el resto de los huesos parecían estar «perfectamente ensamblados».
El estudio argumenta que los restos del cráneo son de naturaleza biológica y están formados por huesos delgados y deteriorados que parecen ser partes del esqueleto de la llama. Además, se menciona que se identificaron venas en el examen del cuello que podrían ser reales.
Estos hallazgos ponen en entredicho la afirmación de Jaime Maussan de que se trata de restos no humanos con alrededor de mil años de antigüedad, respaldados por un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Sin embargo, es importante señalar que tras la presentación de Maussan en la Cámara de Diputados, el Instituto de Física de la UNAM emitió un comunicado desmintiendo algunas de las declaraciones hechas en el Congreso. Además, el Laboratorio Nacional de Espectrometría de Masas con Aceleradores (LEMA) se deslindó de cualquier interpretación o uso de la información de sus estudios.
El estudio de la «Dra. Ana María» plantea dudas significativas sobre la autenticidad de los restos presentados por Maussan y pone de relieve la necesidad de una revisión más exhaustiva y científica de estos hallazgos arqueológicos. La controversia en torno a este caso continúa creciendo, y es probable que se requiera una mayor investigación para esclarecer la verdadera naturaleza de los restos en cuestión.






