Torreón, Coah.- El Cerro de las Noas, un símbolo de Torreón y la Comarca Lagunera, enfrenta una grave amenaza: la planta que le da nombre, la «noa» (agave victoriae-reginae), se encuentra clasificada como una especie en peligro de extinción, y las autoridades buscan medidas para reintroducirla en su hábitat natural.

La Dirección del Parque Ecológico Puerto Noas, encabezada por Verónica Soto Díaz, propuso un plan para plantar 70 de estas especies en puntos específicos en la cima del cerro. La solicitud se dirigió a la empresa Peñoles, que opera un vivero certificado por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) como Unidad de Manejo Ambiental (UMA).

Silvia Landeros Hernández, gerente de Medios y Comunicación Externa para Industrias Peñoles, destacó el compromiso de la empresa en respaldar esfuerzos de conservación, pero señaló que cualquier iniciativa de este tipo debe contar con la aprobación y supervisión de la Semarnat.

A pesar de intentos previos de repoblar el Cerro de las Noas con esta planta, los resultados no fueron exitosos debido a diversos factores no anticipados.

La Semarnat, al otorgar un permiso a Peñoles para trabajar en la reproducción y protección de especies en peligro, establece condiciones rigurosas que deben cumplirse para garantizar el éxito de cualquier proyecto de reintroducción.

La noa, a pesar de ser comúnmente confundida con cactáceas, es un agave endémico del norte de México, específicamente de la Sierra Madre Oriental en Nuevo León, Coahuila y Durango. Apreciada por coleccionistas y viveristas, su presencia en el Cerro de las Noas y sus alrededores ha disminuido hasta convertirse en una especie en peligro.