El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) estima alcanzar su rentabilidad financiera entre diciembre del 2023 y marzo del 2024, un lapso menor al estimado inicialmente por la administración del mismo.

Su director Isidoro Pastor menciono que con los esfuerzos de traer  más pasajeros y aerolíneas es como se lograra el objetivo de flujo de efectivo en menor tiempo. Aunque para algunos expertos en la materia esto aún es un proyecto que financieramente le falta años para madurar.

Hay que recordar que el AIFA tiene o recibe subsidios del erario público y solamente este año prevé recibir más de 400 millones de pesos según el Proyecto de Egresos de la Federación, cabe señalar que para año 2023 se estima una asignación de más de 800 millones de pesos y esto sería ya el doble del apoyo. Como negocio actualmente la operación del aeropuerto cuesta alrededor de 23 millones de pesos al mes, mientras que solo tiene una facturación de 300 mil pesos, por ello las dudas mediáticas sobre su flujo de efectivo y rendimiento.

De entrada se sabía que el objetivo era atender a 20 millones de pasajeros anuales en su primera fase, pero solo cuenta con 28 posiciones de estación para las aeronaves. En materia de carga, el AIFA espera transportar 350 mil toneladas por año. La operación del tren suburbano y Mexibús que conectarán al AIFA con la Ciudad de México no iniciará en el corto plazo por lo que es un tema que deja muchas dudas para la accesibilidad de los pasajeros. La promesa es que en la segunda fase se estima llegará a 80 millones de pasajeros y 700 mil toneladas de carga.

En resumen a la fecha el AIFA tiene un costo 75 veces superior a los ingresos que ha dejado con un promedio de doce vuelos al día. Recordar que el AIFA tuvo un costo de construcción de aproximadamente 75 mil millones de pesos, esto sin contar los costos de la cancelación del NAIM (Aeropuerto Internacional de México) y por orden presidencial todos beneficios y/o rendimientos del Felipe Ángeles serán exclusivamente para el pago de pensiones militares hasta el momento y quedando los ingresos en las arcas militares y no en la hacienda pública.