Estados Unidos.- Un reciente análisis emitido por la administración estadounidense responsabiliza a una cuarentena de territorios de servir como puente para la distribución global de mercancías chinas. De acuerdo con el reporte oficial redactado por el Gobierno de Washington, diversas empresas asiáticas evaden los altos impuestos de importación al canalizar sus envíos mediante terceros países.
Entre los involucrados en el documento destacan aliados clave de la Casa Blanca, como México, Canadá y la Unión Europea, junto con naciones como Vietnam e India. La maniobra comercial denunciada consiste en completar el armado o empaque final fuera del territorio chino.
Mediante esta estrategia, los fabricantes consiguen etiquetas de origen distintas y aprovechan convenios como el T-MEC, logrando reducir drásticamente o eliminar por completo los gravámenes que deberían saldar en las aduanas estadounidenses.
El asesor del equipo presidencial, Peter Navarro, tildó de engaño sistemático el desvío de insumos y aseguró que la práctica impacta negativamente el empleo nacional. Desde Washington proyectan que el flujo anual vinculado a esta evasión oscila entre los 40 mil y los 303 mil millones de dólares.
Además, cálculos del Departamento de Comercio estiman que solo en 2025 ingresaron mercancías irregulares por 67 mil millones de dólares provenientes de puntos estratégicos de triangulación.
Ante este panorama, las autoridades norteamericanas reiteraron su intención de reforzar la vigilancia fronteriza y elevar las barreras arancelarias para frenar estas irregularidades. La situación sitúa a México en un terreno delicado debido a su cercanía geográfica y trato preferencial en el intercambio transfronterizo.
Las sospechas sobre el mal uso del acuerdo trilateral amenazan con endurecer las políticas aduaneras sobre las cadenas de suministro que operan dentro de la región norteamericana en los próximos meses.







