México.- Para millones de personas, ponerse auriculares antes de apagar la luz es el remedio definitivo contra el insomnio. Ya sea para escuchar música relajante, ruido blanco o un podcast, este hábito cuenta con respaldo científico: estudios pequeños en profesionales de la salud demuestran que mejora la calidad del descanso. Sin embargo, especialistas en otorrinolaringología advierten que pasar ocho horas consecutivas con dispositivos intrauditivos puede pasarle factura a la salud de tus oídos si no se toman las medidas adecuadas.

Expertos de universidades como Stanford y Johns Hopkins coinciden en que, aunque la práctica no está prohibida, es crucial entender qué pasa dentro del conducto auditivo mientras dormimos.

El enemigo silencioso: La humedad y las bacterias
El principal riesgo de los audífonos intrauditivos, especialmente aquellos que sellan el oído para aislar el ruido, es que bloquean la función natural de ventilación de la oreja.

  • Caldo de cultivo: Al sellar el canal, se atrapa la humedad. Esto genera un ambiente idóneo para la proliferación de bacterias, elevando el riesgo de otitis (infección de oído).
  • El peligro post-ducha: «Si te duchas por la noche, es probable que tengas más agua en los oídos», advierte la Dra. Carrie Nieman, de la Universidad Johns Hopkins. La especialista recomienda secar la zona con un secador de pelo a baja potencia y a distancia antes de colocarse los dispositivos.
  • Tapones de cerumen: El uso constante de estos aparatos interrumpe el proceso de autolimpieza del oído, empujando la cera hacia el fondo. Si notas la audición amortiguada, zumbidos o presión durante el día, es una señal clara de acumulación.

Cuidado con el volumen y el aislamiento total
El daño auditivo por ruido está ligado a la intensidad y al tiempo de exposición. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que sonidos por encima de los 80 decibelios (como el ruido de un restaurante lleno o música alta) por más de 40 horas a la semana causan daños irreversibles.

«Suponiendo que alguien no ponga a todo volumen la música, es poco probable que el volumen sea un problema, incluso durante ocho horas seguidas», matiza el cirujano Zachary Schwam, del Sistema de Salud Monte Sinaí de Nueva York.

No obstante, el peligro no es solo médico, sino de seguridad civil. Un aislamiento total o un volumen elevado en la cama puede impedir que escuches una alarma de emergencia o un detector de humo. Los expertos sugieren hacer pruebas diurnas para asegurar que los sonidos de alerta sigan siendo perceptibles.