Washington.- A solo cinco días de haber retomado la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump implementó una de las medidas más controvertidas de su campaña: la deportación masiva de inmigrantes. Los primeros vuelos de repatriación de su nueva administración despegaron del Biggs Army Air Field, con destino a Guatemala, utilizando aviones militares para trasladar a los migrantes.

Karoline Leavitt, secretaria de la Casa Blanca, confirmó la operación mediante un comunicado oficial, junto con imágenes que mostraban a los migrantes esposados de pies y manos antes de abordar los vuelos.

“El presidente Trump está enviando un fuerte mensaje al mundo: quienes ingresen a Estados Unidos de forma ilegal enfrentarán graves consecuencias”, declaró Leavitt, destacando el compromiso del mandatario con el endurecimiento de las políticas migratorias.

Desde su primer día de regreso en la Oficina Oval, Trump firmó decenas de decretos ejecutivos, muchos de ellos destinados a desmantelar las políticas migratorias de su predecesor, Joe Biden. Estas medidas incluyen:

  • Reforzar las deportaciones rápidas.
  • Restablecer el programa «Permanecer en México».
  • Ampliar el uso de aviones militares para acelerar los traslados de migrantes.
     

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Estas acciones han sido justificadas por el gobierno como necesarias para “restaurar el orden” en la frontera sur de Estados Unidos, una de las promesas centrales de la campaña de Trump.

Las fotografías difundidas por la Casa Blanca han generado reacciones encontradas. En ellas se observa a migrantes esposados mientras son trasladados bajo la estricta vigilancia de las fuerzas de seguridad. Grupos defensores de derechos humanos han criticado duramente estas imágenes, calificándolas como una violación a la dignidad de las personas y como un intento de intimidar a quienes buscan refugio en Estados Unidos.