Discriminatorio sería solicitar a los y las alumnas de la Universidad Autónoma de Coahuila el certificado de vacunación, en cuanto éstos cuenten con su esquema completo de inmunización contra el covid-19, fue la postura del rector de la máxima casa de estudios de los Coahuilenses, Salvador Hernández Vélez.
Es decir que, de implementar esta medida o protocolo para prevenir un riesgo sanitario, se les estaría violentando su derecho humano a la educación, lo cual creo que es muy cierto, pues quienes lo deseen o lo necesiten están en su derecho de acudir a clases presenciales y no acceder a la vacuna por la razón que tengan para ello.
Aunque esto nos lleva a cuestionarnos si hay una urgencia o necesidad sanitaria que pueda obligar a las instituciones a violentar el derecho a la educación para garantizar el bienestar de la mayoría, un tema que sin duda ha sido debatido por mucho tiempo.
En México se puede elegir entre vacunarse o no vacunarse contra el covid, aunque, en el caso de Coahuila, las vacunas aún no llegan a la población universitaria, también se ha permitido que sean los padres y los alumnos los que decidan si acuden o no a las clases presenciales, por lo que también creo que, así como a nivel federal se ha pedido una carta responsiva para padres de familia, la universidad de Coahuila debería pedir a los alumnos una responsabilidad para con la comunidad estudiantil.
Aunque no puedo generalizar, puedo decir que la mayoría de los jóvenes son los que tienen las prácticas más irresponsables en lo que a la pandemia se refiere, en el inicio hace más de un año, fueron quienes siguieron reuniéndose y aglomerándose, pese a que se había decretado confinamiento y todas las actividades no esenciales fueron suspendidas.
A más de un año, son los jóvenes los que menos han adoptado las medidas de seguridad sanitarias y también los que más expuestos están al no contar con el esquema de vacunación, y con la variante Delta del SarsCoV-2, de la que se sabe es más agresiva, especialmente en esta población.
Por algo, otros países, como Italia, han implementado medidas tan estrictas como exigir el certificado de vacunación a los universitarios, maestros y a usuarios del sistema de transporte. Sí, Coahuila ha sido uno de los estados con mejor atención y respuesta a la pandemia, precisamente implementando medidas estrictas, y al no contar con más recursos para atender la emergencia en esta tercera ola de contagios, las autoridades locales deberían apretar aún más estas acciones, antes que nuestros hospitales estén saturados de jóvenes y nuestras universidades vacías.
Mucho se dice que es nuestra nueva normalidad y que debemos aprender, o acostumbrarnos a vivir en ella, pero no hay que olvidar, ni pasar por alto, que el enemigo sigue evolucionando para hacerse más letal y, en lo que se desarrollan tratamientos, vacunas y mejores armas, lo único que podemos hacer es mantenernos a salvo, aún y cuando se tenga que discriminar.






