¿Cómo se puede manejar dos roles con una misma persona?
Esta historia suele repetirse mucho en el deporte amateur y creo muchos se pueden identificar con lo siguiente:
Un arranque de menos a más fue como Mateo –mi alumno– logró coronarse en la tercera etapa estatal de Mini Tenis.
El sábado inició el torneo, y lo jugó con mucho miedo y errático, pero supo reaccionar a tiempo y se clasificó como segundo de grupo con récord de 2G y 1P. De hecho, al salir de su tercer partido –donde perdió por 4ta ocasión ante Fer Garza–, Mateo salió de la cancha, me abrazó… y rompió en llanto. Lo único que me pudo decir fue: «Nunca le voy a ganar, no puedo con él» –admito que estuve cerca de llorar–, levanté su cara limpie algunas lágrimas y le dije: «Si hoy te ganó, quiere decir que cada vez estás más cerca de vencerlo, no dejes de soñar que ese día llegará».
Durante el sábado evité tocarle el tema del Tenis, hasta en la noche y después de tener los roles de semifinales, le dije: «El deporte da revanchas y mañana tienes juego contra un niño de Acuña, duérmete ya.
Domingo por la mañana, tenía juego de futbol, y yo le pregunté si quería ir y me dijo: «No, quiero estar listo para ir a la final y derrotar a Fer» –ni siquiera sabía si llegaría a enfrentarlo pero la espina la traía bien clavada–.
Llegamos al Campestre y prácticamente se bajó del auto a la cancha, no hubo tiempo de plantear estrategia solo le dije, diviértete y pasa muchas bolas…
El partido lo inicio errático y perdiendo el primer set, pero supo resolver y ganar su pase a la final. Salió, lo abracé como papá y después le hable como entrenador:
–¿Sabes contra quién vas en la final?
Mateo: ¿¡No me digas, otra vez contra Fer!?
Había una hora de descanso, pero mi hijo le pidió a su entrenador practicar y entonces aproveché para plantear una estrategia, durante 20 minutos nos metimos a la cancha y desarrollamos un plan de juego… y repetimos “una y otra vez” lo que estaba fallando, y le dije: “Suficiente, hay que descansar”. Tenía 25 minutos –que para él fueron eternos–, ¡quería entrar en acción a las de ya!
Como todo papá orgulloso, avisé que mi junior estaba en la final y que se pasaría en vivo por Facebook, aproveché y pedí audios de apoyo de familiares y amigos, y antes de entrar a cancha él escuchó todos. Hubiesen visto la cara de asombro y la emoción que le dio… y tuve un segundo momento de quebrarme, más porque me abrazó y expresó: «¡Gracias papi por estar aquí!»… eso fue una inyección de ánimo.
Mateo se metió en la cancha y empezó a calentar, el juego inició y él traía el chip de ganar «sí o sí», lo iba a conseguir con un gran Tenis y 100% concentrado, para así romper una seguidilla de derrotas ante Fer Garza.
Todavía tuvo tiempo de consolar a su rival:
Mateo: No llores… tú me has ganado muchas veces.
Fer: ¡Tú no lloras porque ganaste!
Mateo: ¡Bueno!, yo también lloré cuando me ganaste… pero tú no me viste.
¡Felicidades Campeón, seré tu fan número uno siempre!






