Rusia.- Ucrania vivió la noche del sábado al domingo el peor ataque aéreo ruso de las últimas semanas, según autoridades de ese país. Con cientos de drones y decenas de misiles lanzados sobre múltiples ciudades, los bombardeos dejaron al menos 12 muertos y 79 heridos, incluidos varios niños, además de daños en más de 80 edificios residenciales y múltiples incendios. El Ministerio del Interior reportó que a pesar de que la Fuerza Aérea logró interceptar 266 drones y 45 misiles, varios proyectiles alcanzaron objetivos civiles en distintas regiones del país, con especial afectación en la capital, Kiev, donde se registraron tres muertes y al menos 29 heridos.

El presidente Volodimir Zelensky y su equipo de gobierno calificaron el ataque como una escalada sin precedentes y solicitaron a la comunidad internacional aumentar la presión sobre Rusia. “Sin una presión realmente fuerte sobre las autoridades rusas, esta brutalidad no puede pararse”, expresó el mandatario ucraniano, quien también reiteró que el conflicto puede frenarse si se golpea con fuerza a la economía rusa. Por su parte, el ministro de Exteriores, Andrí Sibiga, denunció el bombardeo como el mayor ataque aéreo ruso reciente, y lamentó la muerte de tres menores en Zhitómir, al oeste del país, cuyos padres también resultaron heridos.

El bombardeo coincidió con la última jornada del canje de mil prisioneros por cada bando, acordado una semana antes en Estambul. Este domingo se completó la liberación de los últimos 303 ucranianos capturados, sumando los mil comprometidos por Rusia. Zelensky celebró el retorno de los soldados a casa y agradeció a quienes hicieron posible el acuerdo, considerado uno de los mayores logros diplomáticos entre ambas partes desde el inicio de la invasión en 2022.