Saltillo.- Solo de escuchar, de oler y de ver la gran cantidad de antojitos mexicanos que se vendieron fuera de los panteones, se antojan y se despierta el apetito.
Con motivo de la pandemia, por 3 años consecutivos, no se ofrecieron permisos para la venta de comida y bebidas en los campos santos.

Pero una vez contenido el COVID, los vendedores de antojitos mexicanos volvieron a deleitar el paladar de las personas que asistieron a los panteones.
Aguas frescas de diferentes sabores, elotes con chile, chicharrones con pico de gallo, tacos de bistec, de alambre o al pastor, hot dogs y una gran cantidad de antojitos fueron con los que disfrutaron muchos asistentes a los panteones de la localidad.







