Nuevo León.- La familia de Lizbeth, residente de Monterrey, vive momentos de angustia desde el sábado pasado, cuando la joven de 27 años no ha dado señales de vida desde su viaje a Mazatlán junto a su pareja, Marcos Alberto Rodríguez García. Lizbeth y Marcos salieron de viaje por dos días, pero desde su última comunicación el sábado a las 5 de la mañana, no han tenido contacto alguno con ellos. Su teléfono está apagado y no responden mensajes.

El último mensaje de Lizbeth indicaba que estaban de regreso a Monterrey, pero nunca llegaron. La familia intentó comunicarse con Marcos, quien brevemente aseguró que estaban bien y que regresarían pronto, pero desde entonces su teléfono ha permanecido apagado. Sorprendentemente, el hotel en Mazatlán informó que la pareja dejó la habitación desde el sábado en la madrugada, contradictorio con el último mensaje de Marcos.

La incertidumbre crece ya que se desconoce la identidad de las otras cinco personas que acompañaban a Lizbeth y Marcos en el viaje. Los intentos de comunicación con la madre de Marcos también han sido infructuosos. La familia de Lizbeth hace un llamado desesperado a cualquier persona que pueda tener información sobre su paradero, destacando la estrecha relación que tienen y lo inusual de su desaparición, especialmente dejando el teléfono apagado durante tanto tiempo. Cualquier ayuda es crucial para encontrar a Lizbeth y devolver la tranquilidad a su familia.