Monclova, Coah.- El conflicto en Altos Hornos de México ha dejado una profunda huella en la Región Centro, donde el desempleo ha llevado a un preocupante panorama de estrés y problemas de salud mental. Según datos recientes, los síntomas de depresión y ansiedad se han incrementado, desencadenando una psicosis familiar con potenciales consecuencias devastadoras, como divorcios, consumo de drogas y suicidios.

Los efectos más pronunciados se observan en personas de entre 40 y 50 años, quienes enfrentan dificultades adicionales para reincorporarse al mercado laboral. Esta franja etaria, con hijos adolescentes, se ve especialmente vulnerable, exacerbando las tensiones ya presentes debido a la pandemia y al cierre de empresas dependientes de AHMSA.

El impacto del desempleo se manifiesta en conflictos intrafamiliares, evidenciando una convivencia tensa entre padres e hijos que desencadena discusiones y tensiones cotidianas. El aumento de casos de depresión ha llevado a que algunas personas vean el suicidio como una salida a su desesperada situación.