Investigadores de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural de Chiapas anunciaron el descubrimiento de una nueva especie de lagartija en las montañas del norte del estado, bautizada como «Dragoncito de Coapilla» (Abronia cunemica).

«Basados en tres formas de evidencia -biogeografía, morfología y datos moleculares- estamos seguros de que es una nueva especie, endémica de Chiapas y en peligro de extinción«, afirmó en una conferencia de prensa Adam Clause, gerente de la Colección de Herpetología del Museo de Historia Natural de San Diego, California.

La nueva lagartija presenta características distintivas, como la falta de escamas supraauriculares protuberantes, la ausencia de escamas posterolaterales de la cabeza protuberantes, y una coloración única en la cabeza con tonos amarillo pálido y marcas oscuras.

Con un hábitat en la parte alta de los árboles, estas lagartijas pueden escalar hasta los 20 metros y se desplazan solo para cambiar de árbol, manteniéndose a una distancia de no más de 10 metros.

Con un peso de aproximadamente 20 gramos y una longitud de alrededor de 15 cm, esta especie endémica contribuye a la riqueza biológica del estado, habitando específicamente en el bosque de mesófilo en las montañas del norte de Chiapas.

La pérdida continua de hábitat y otros factores representan una amenaza para la supervivencia de esta nueva especie, de la cual se estima que existen solo cinco ejemplares.

Los investigadores proponen incluir al «Dragoncito de Coapilla» en marcos de protección para especies amenazadas, subrayando la importancia de conservar este hallazgo para las generaciones futuras.